En la pared izquierda de mi despacho tengo colgados
unos cuadros que son reproducción de unas láminas con motivos de artes gráficas
antiguos; fue un regalo de un empresario amigo de Artes Gráficas Gaez. Esta
pared tiene una ventana perpendicular por la que entra la luz del día con
intensidad. No sé por qué me fijé en ellos el otro día y vi que se habían decolorado
de forma gradual conforme se alejaban de la ventana; sé que no descubro nada nuevo,
pero me pareció curioso constatar tan claramente esa influencia de los rayos UV, y de una forma tan matemática. Es un ejemplo muy didáctico.
